Platense no jugó bien, pero hizo todo el gasto, tomó siempre la iniciativa y tuvo su premio: venció 1-0 a Atlético Rafaela como local y tomó ventaja en su serie de semifinal del Reducido.

El primer tiempo fue de muy bajo nivel. El Calamar quería, pero no tenía recursos para inquietar a Barovero. Apenas llevó algo de peligro con remates de media y larga distancia. Demasiado poco. Por su parte, la Crema salió a hacer su juego: la idea era aguantar los embates del local, manejar la pelota en el medio y tratar de aprovechar una contra. Al equipo de Ghisso el empate le caía bárbaro.
Sin embargo, en el complemento Platense salió muy decidido: llegaba bien a tres cuartos de cancha, pero no tenía quién la meta. Así, antes del cuarto de hora, Motta puso en cancha a Santiago Bianchi y el goleador no tardó en responder. A los 16, tras un tiro libre desde la derecha, metió un gran cabezazo esquinado para romper la paridad.
Con la ventaja el local siguió yendo en busca del segundo tuvo alguna situación más, pero no pudo ampliar la ventaja y deberá ir a Rafaela, a definir la serie, con la ventaja mínima. Lo de Atlético fue muy pobre, sintió el golpe por la chance perdida ante Olimpo y deberá mejorar mucho para meterse en la final.



