Cuando comenzó el torneo el objetivo puesto por el plantel y cuerpo técnico era lograr 25 puntos: ya está. Otra de las metas, era el tener que adaptarse a la máxima categoría y escaparle al descenso: también se logró. Y como! El equipo de Victoria se encuentra peleando el campeonato y solo faltan cinco fechas para que termine. Por eso (con una mano en el corazón) quien piensa en el objetivo cumplido? Nadie. Por lo menos así quedó demostrado por los hinchas: cuando el triunfo era un hecho se empezó a escuchar…”que de la mano, de Diego Cagna, todos la vuelta vamos a dar”. Más claro…

El Tigre de Cagna, ése que no repara en su condición de recién ascendido a la hora de luchar por el Apertura, sumó este viernes una nueva victoria ante Arsenal, por 2-0 en Victoria, que le permitió subirse a la punta por un rato y, luego del triunfo de Lanús, mantenerse en la pelea a dos unidades del Granate. El Matador supo esperar el momento justo para mostrar las uñas, y luego agazaparse para rubricar el marcador con una contra mortífera.
El primer tiempo fue parejo y opaco. La falta de claridad a la hora de concretar situaciones de parte de ambos bandos fue clave para que terminara en cero. Es que no faltaron intenciones, sino efectividad.
Leandro Lázzaro fue el jugador más peligroso de ese tramo del partido. Sin embargo, se lo vio muy solo arriba y, cuando él mismo lo notó, tuvo que bajar a buscar la pelota para intentar así profundizar el peligro. Generó la primera con un tiro desde lejos con Mario Cuenca adelantado que terminó en el techo del arco.
La otra más clara del período, permitida por las desatenciones en el fondo local, fue un tiro de Sebastián Carrera tras un rebote, que pasó cerca del palo derecho de Daniel Islas. Palpitando ya el descanso, los espacios se abrieron para la contra, pero todos fallaron en la puntada final. Las emociones parecían reservadas al complemento.
Y sí. A los nueve minutos golpeó Tigre. Un sólido avance en conjunto derivó en un disparo desde la derecha de Guillermo Suárez, otro en el palo de Sebastián Rusculleda y el gol de Martín Morel -de gran actuación en la segunda etapa- quien definió en las narices mismas de Cuenca.
A los 26, de un tiro libre de Martín Andrizzi que atrapó Daniel Islas, partió la contra que liquidó el pleito. El desequilibrante Morel apareció por derecha con la defensa desarmada, habilitó a Rusculleda por izquierda y éste ejecutó con clase a Cuenca con un tiro esquinado. Su pirueta circense (mortal hacia atrás) en el festejo también ilustra: en Victoria, todos están de la cabeza. En medio de ese festejo desenfrenado del local, Jossimar Mosquera se perdió el descuento, frustrado por Islas. Sin embargo, ése sería el último intento de la visita.

Lo que siguió fue un monólogo de Tigre, con un Arsenal encarando para adelante torpemente, sin ideas y dejando atrás espacios suficientes como para sufrir una goleada. Pero el Matador le perdonó la vida con una corrida de Lázzaro por derecha. Y así se quedaron los tres puntos en casa.Tigre pelea arriba porque, en realidad, jamás se apartó de su verdadero torneo: el de sumar, sumar y sumar. Sencillamente, hace lo que tiene que hacer. Esto es: mantener el orden, apretar, jugar fácil y buscar por los costados para definir adentro.
El Matador volvió a ganar y se ilusiona. La gente está loca de contenta y canta por el campeonato. Y por eso, como digo siempre, mientras nosotros festejamos…”mas de uno se quiere matar”.
FICHA DEL PARTIDO

Publicado por tigrecorazon



